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miércoles, 22 de febrero de 2012

Reseña: El mundo de Atapuerca

¿De dónde venimos?

Muchas son las cuestiones que nos planteamos a lo largo de la vida ¿de dónde venimos?, ¿hacia donde vamos?, ¿qué sentido tiene la vida?... y no siempre encontramos respuestas. El libro "El mundo de Atapuerca" puede ayudarnos un poco en esta tarea, saber de donde venimos, o por lo menos saber algo más de donde venimos, y puede que en parte conteste las otras preguntas, pero eso ya es algo personal.

EL AUTOR.

El libro es obra de Juan Luis Arsuaga, catedrático de paleontología de la Universidad Complutense de Madrid y director del Centro de Evolución y Comportamiento Humanos, aunque sin duda su fama le viene por su puesto de codirector de las excavaciones de Atapuerca (es el más carismático de los tres según mi parecer), yacimiento prehistórico de fama mundial cuya "marca" llama la atención por sí sola y favorece la venta de por ejemplo, cualquier libro que lo incluya en su portada. Otros hechos destacables de este gran científico son la obtención del premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en el año 1997 (como a todos los miembros encargados de la excavación de Atapuerca) y el nombramiento como miembro de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos. Entre sus obras anteriores destaca sobremanera "La especie elegida", un bestseller sobre la prehistoria que elaboró junto a Ignacio Martínez, cuya presencia en las casas españolas es abundante, aunque su lectura puede ser menor pues aunque es una obra magnífica de divulgación prehistórica bastante completa, hay cosas que no se pueden simplificar más de lo posible y para quien no le guste mucho estos temas se puede hacer bastante pesado. Otros libros destacados son "El collar del neandertal", "El enigma de la Esfinge", "Los aborígenes" y "Atapuerca, un millón de años de historia", aunque a publicado algunos más y multitud de artículos en prestigiosas revistas científicas mundiales.

A pesar de ser el principal autor, también hay que destacar la importante colaboración en la realización de este libro de Fernando Fueyo (artista que ilustra el libro con bellos dibujos), Alfonso Esquivel (biólogo) y Milagros Algaba (geógrafa).

EL CONTENIDO

El presente libro nos narra de una manera amena, con un cierto lirismo a veces y de forma bastante sencilla, el descubrimiento del yacimiento (o yacimientos según se prefiera) de Atapuerca durante las obras de acondicionamiento para el paso de un ferrocarril por ese lugar a finales del s. XIX. Después, nos encontramos con dos jóvenes especialistas que trabajan en el yacimiento durante la actualidad a los cuales se les ha encargado la misión de elaborar un itinerario y una explicación comprensible sobre el yacimiento para exponerlo cuando vayan personalidades y visitantes. Mediante este recurso narrativo, nos va describiendo el yacimiento, como es, como ha sido, que tiene de especial cada parte, que historia le contempla. No se conforma con dedicarse solo al periodo prehistórico sino que también expone determinados episodios históricos de importancia que han sucedido en esas tierras mediante la recreación de conversaciones de personas que habrían vivido por allí en aquellos momentos, tras lo cual expone de forma más rigurosa esa historia (antigua, medieval, etc.). Tras esto que es el núcleo del libro nos encontramos con unos apéndices que pretenden profundizar, de la manera más amena posible, en la geología y la biología que podemos encontrar en el yacimiento y alrededores. Como parte final de este apéndice se encuentra la historia sobre el ferrocarril minero que se pretendía construir cuando fue descubierto este espectacular yacimiento.

EL LIBRO COMO OBJETO


Este libro cuya primera edición es de noviembre de 2004, y está publicado por Plaza y Janés se compone de unas 281 páginas protegidas por una tapa dura que muestra su calidad por todos los lados. Las hojas no son de esas blancas y brillantes que tanto cansan y pueden dificultar la lectura (por lo menos ese es mi caso) sino que es un blanco mate, tendiendo a color hueso o blanco "sucio" (o como quiera que se llame) que facilita la lectura de los caracteres negros. Otro elemento que se pone a favor de su lectura es el tamaño de letra, suficiente para no quedarte ciego tratando de leerlo y saber lo que pone, a lo cual se une un espaciado correcto que no da sensación de pesadez a los párrafos, sino al contrario, se lee rápido y da sensación de agilidad.

Son de destacar las abundantes ilustraciones de Fernando Fueyo, de gran calidad artística y gran calidez en su composición. Compuestas mediante el uso de tonos cálidos y agradables, "otoñales" si se me permite la expresión, nos encontramos ante un complemento que se erige como protagonista cuya visión puede llegar a merecer la pena por sí mimas.

El ISBN del libro es: 84-01-37895-8.

CONCLUSIÓN

Nuevamente nos encontramos ante un libro de gran calidad dedicado a la prehistoria, pero no a las teorías e información sobre el periodo solamente, sino que trata de la historia de un yacimiento particular de gran importancia: Atapuerca. Así nos informa de como fue, que gentes vivieron allí a través de los años hasta llegar a su descubrimiento, en definitiva, nos hace una descripción y nos da una historia del lugar y sus gentes desde que el hombre se instaló allí.

Este libro está destinado en principio a todo el mundo, es divulgativo y fácil de entender, por lo cual es recomendable para todos, pero si eres una persona que no gusta de la prehistoria, mejor no lo leas, pues te aburrirás. Como todo libro, hay que tener cierto interés por el tema que trata, no se puede pensar que este libro va a cambiar la forma de pensar y ver una materia a alguien que no le gusta, todo puede ser, pero no lo creo.

La calidad del texto, su amenidad y su carácter lírico lo hacen muy apetecible, además, si a esto unimos las deliciosas ilustraciones que incorpora, tenemos una obra que en su conjunto presenta un gran nivel de calidad, tanto en el contenido como en el continente. Me ha gustado leerlo, es un libro que se puede leer poco a poco y tratando de disfrutarlo pero sin olvidar que el tema tratado puede ser algo durillo dependiendo de cada uno. En definitiva, un producto recomendable para todo aquel que guste de todo lo que hemos comentado.

miércoles, 26 de octubre de 2011

PROSPECCIÓN ARQUEOLÓGICA EN LAS MOZAS, FUENTE – CAMACHO (LOJA)

Introducción.

Dentro de la investigación prehistórica la prospección ocupa un lugar destacado pues nos indica la conveniencia de investigar más a fondo un yacimiento arqueológico o no. Así nos orienta sobre si nuestras hipótesis son ciertas o hay que elaborar unas nuevas. Aquí presentamos un ejemplo de prospección realizada por la clase del último curso de historia de la Universidad de Málaga en el año 2003.

Localización del yacimiento.

El yacimiento prospectado se encuentra situado en la pedanía de Fuente Camacho que pertenece al municipio de Loja (Granada), respondiendo al topónimo de “Las Mozas”. Previamente a dicha prospección se llevó a cabo el correspondiente estudio de los mapas topográficos (correspondiente a la nomenclatura 1024 (II) a escala 1:25.000) , geológico, hidrológico, de cultivos y aprovechamiento.

Las coordenadas (U.T.M) del punto de inicio de la prospección en el yacimiento son:
X: 389.039
Y: 4.106.921
Altura sobre el nivel del mar: 864 m

Como referencia y de forma aproximada se puede decir que el yacimiento se encuentra en las coordenadas 37º 06’ de Lat. Norte y 4º 15’ 10’’ de Log. Oeste.
También podemos decir que el yacimiento no se encuentra intacto debido a que se encuentra en pleno olivar y las labores de acondicionamiento de la tierra mueve los materiales e incluso puede llegar a destruirlos. Además, la prospección que se llevó a cabo también tendría alteraciones en los resultados debido a que con anterioridad ya se habían producido otras prospecciones, en las cuales es lógico pensar, se tomaría el material más visible y de mayor valor cualitativamente hablando para después una correcta interpretación del dicho yacimiento. A pesar de lo anterior la prospección dio lugar al hallazgo de algunos materiales que todavía se encontraban en la zona, aunque hay que recalcar el hecho de la falta de elementos característicos posiblemente debido a que han sido recogidos anteriormente. Si esto no fuera así esa información sería necesaria para complementar los resultados de esta prospección llevada a cabo.
Es de destacar el hecho de que este yacimiento no sea un descubrimiento aislado y que se encuadre en una zona donde existen otros tipos de yacimientos prehistóricos en los alrededores. De entre estos el más destacable es el de Cortijo Calvillo cuya adscripción cronológica al Paleolítico Inferior está clara pero ya no tanto su situación dentro de éste, aunque algunos indicios hacen pensar que podría tratarse de un yacimiento de la etapa Achelense. De este yacimiento destacan sus materiales como grandes hachas de mano toscamente talladas, grandes bifaces de sílex y cuarcita, gran número de microlitos y pequeñas lascas trabajadas y retocadas, en su mayoría de sílex. Además, este yacimiento presenta también niveles de Neolítico y de la Edad del Bronce (Bronce Ibérico y Argárico). Las coordenadas U.T.M de este yacimiento son: X: 388.700, Y: 4.108.500 y se sitúa a una altura de 744 m con respecto al nivel del mar.
Otro yacimiento que puede mencionarse de características similares al anterior es el de Cortijo de las Mozas, cuyo análisis de materiales lo colocan cronológicamente hablando en un posible Musteriense de Tradición Achelense, esta tecnología del Paleolítico Medio que presenta serían raederas, raspadores, muescas perforadores y puntas.
El último yacimiento destacado en este apartado sería el de La Caridad, el cual se adscribe claramente al periodo Calcolítico y cuyas coordenadas U.T.M serían: X: 388.300, Y: 4.109.300, y estaría situado a unos 789.5 m de altitud respecto al nivel del mar.
Todavía se pueden citar otros yacimientos en los alrededores de la zona que estamos tratando pero éstos ya se alejan bastante más del periodo cronológico que nos interesa o están situados a mayor distancia siendo las posibles relaciones entre lugares más difíciles de contrastar y así habría varios yacimientos de la Edad del Bronce, uno del Neolítico, otro ibérico, un yacimiento romano e incluso un asentamiento de época medieval.

Actuación.

La forma de descubrimiento del yacimiento que estamos trabajando se debe a noticias recogidas sobre el terreno en el seno de un proyecto de investigación de prospección en Fuente Camacho llevado a cabo por el Departamento de Prehistoria de la Universidad de Málaga.
Hubo una intensidad de prospección muy alta debido a los condicionantes que hubo el día que se realizó (9 de noviembre de 2002) ya que por motivos ajenos a los integrantes del proyecto no estaban accesibles los otros yacimientos sobre los que estaba previsto que también se realizaran una serie de prospecciones. Así, se dividió el terreno en 19 calles de una anchura aproximada variable de 10 a 15 metros asignándose 2 o 3 individuos a cada una dependiendo de la calle. La prospección se llevó a cabo sobre unos 90 m en doble sentido.

Descripción física del yacimiento y su entorno.

Geología: Considerando la zona prospectada y sus alrededores podemos apreciar un grupo de trías Antequera formado por yesos y anhidritas con fragmentos, también hay arcillas, carniolas triásicas, arenas, calizas, margas, ofitas y dolomías.

Edafología: En la zona de prospección el suelo aparece removido por acción antrópica de arado de tierras y en él se pueden apreciar gran cantidad de piedras. En los alrededores del yacimiento se puede apreciar una pérdida de la primera capa edáfica dando lugar a que aparezca la roca madre.

Uso del suelo y vegetación: Como ya se ha mencionado anteriormente el suelo donde se ha realizado la prospección está siendo utilizado para el cultivo de olivos. Además, por los alrededores del mismo están presentes el olivar en secano, labor intensiva (barbecho semillado), frutales en secano, regadía y pastizal.

Hidrografía: El Arroyo Salado al Norte y el Arroyo Las Mozas al Este.

Comunicaciones: La zona de Fuente Camacho destaca precisamente por ser un nudo de comunicaciones en el cual se unen varios caminos, vías naturales de paso, cuya disposición viene dada por la singularidad geográfica de la región.

Esta zona se sitúa en una angosta depresión rodeada de pequeñas elevaciones. En las cercanías se encuentran los macizos montañosos de Sierra de Gibalto y Sierra Gorda, situados al sur y sureste, comunicando los accesos costeros a través del puerto de Los Alazores, con las llanuras de los extremos sur y este de las vegas de Loja y Antequera respectivamente.
La existencia fluvial del Arroyo de las Mozas y el Arroyo Salado unida a la estructura depresiva por la que pasa a provocado que algunos investigadores piensen que probablemente existía en la antigüedad un paisaje lacustre que cubriría parte de esta zona.
A todo esto habría que sumar el hecho de las posibilidades de explotación salina de las aguas del Arroyo Salado, lo cual debe haber sido un factor importante en la vida de las poblaciones que se han asentado en los alrededores de esta zona que estamos tratando.

Conclusiones.

El yacimiento prospectado pertenece cronológicamente hablando al Paleolítico Inferior, sería un lugar de abastecimiento de material, corresponde a un asentamiento de superficie en la pendiente de un río, siendo su situación la de un ambiente rural.
Por el tipo de materiales encontrados se puede adscribir este yacimiento al Paleolítico inferior pero dentro de éste es muy difícil hablar con más precisión, debido a que no se han encontrado materiales que permitan una mayor concisión en este sentido. Se trataría así de un lugar de abastecimiento de material (sílex) donde irían los hombres a conseguir el material necesario para elaborar sus útiles, los cuales parece ser que se elaboraban en este mismo lugar de aprovisionamiento, tal como indicaría el hallazgo de algunos útiles. La idea de que se trata de un lugar de abastecimiento vendría confirmada por la amplia presencia de núcleos de sílex y de materiales de desecho de primera extracción, además de por piezas que parecen útiles pero cuya morfología no está muy clara y pueden considerarse como materiales que no consiguieron como querían y que por lo tanto desecharon en la misma zona donde los estaban obteniendo. No se tiene conocimiento de que el yacimiento pudiera tener algún nombre distinto durante la antigüedad.

Bibliografía

CARRASCO RUS, J. y otros, El poblamiento antiguo en la tierra de Loja, Publicaciones del Excmo. Ayuntamiento de Loja, Granada, 1986

CASTELLANO GAMEZ, MIGUEL; SÁNCHEZ MARTINEZ, JUAN ALONSO Y BUENDÍA MORENO, ANTONIO FAUSTINO, Anuario Arqueológico de Andalucía, 1991, vol3, p. 183, Prospección arqueológica superficial de urgencia en el Cortijo Calvillo Fuente-Camacho (Loja).

DEL ROSAL PAULI, RAFAEL Y DERQUI DEL ROSAL, FERNANDO. Noticias históricas de la ciudad de Loja. Desde sus orígenes hasta el año 1600, tomo II, 1989.

martes, 8 de diciembre de 2009

Método de Varvas

Método de base geológica que se basa en el recuento de los depósitos de sedimentos anuales en los fondos de lagos o riberas marinas que proceden del deshielo de glaciares.

El geólogo sueco Gerard de Geer observó en 1878 que ciertos depósitos de arcilla se estratificaban de un modo uniforme. Notó que estos estratos (varvas en sueco) se depositaron en lagos en torno a las márgenes de los glaciares escandinavos por la fusión anual de las capas de hielo. Se hallaron depósitos que iban desde la época actual hasta el inicio del retroceso de las capas de hielo glaciar en Escandinavia, hace unos 12.000 años. Este método permitió fechar el fin de la última era glaciar. Se han hecho estudios similares en Norteamérica, pero presentan dificultades para correlacionar los datos de ambos lugares. Para la datación arqueológica directa resultan más apropiados otros sistemas.

Bibliografía

* EIROA, J.J. Nociones de prehistoria general, Ariel prehistoria, Barcelona, 2006

* RENFREW, C. Y BAHN, P. Arqueología. Teorías, Métodos y Práctica. Akal, Madrid, 1998

domingo, 22 de noviembre de 2009

Uranio - Torio

Se utiliza para datar muestras de rocas calizas con carbonatos procedentes de cuevas y abrigos prehistóricos, así como de restos óseos y conchas que presenten un alto contenido en carbonatos. Se basa en la medición del isótopo Torio 230 que se ha producido a una velocidad constante debido a la desintegración del uranio natural U-235 y U-238. Al ser medible la cantidad de Torio, se puede saber el tiempo transcurrido desde que se inició el proceso.

Este sistema permite fechaciones de hasta 500000 años. Es necesaria una muestra de 100 g de carbonato cálcico para una buena datación del estrato. Es decir, analizando el carbonato cálcico asociado a los restos arqueológicos en una cueva o abrigo prehistórico, se permite su datación. Por ello también presenta problemas como el poder determinar el orden correcto de deposicón en una cueva, por lo cual hay que hacer un trabajo muy meticuloso, que bien hecho nos permitirá sacar de este método una información muy útil. Por último mencionar el margen de error que es de +-12.000 años para una muestra de 150.000 y de +- 25.000 años para una de 400.000. Así que cuando sea posible es conveniente contrastar los datos que proporcione con los de otros métodos de datación (esto es lo ideal siempre que tratemos de datar un yacimiento).

bibliografía

* EIROA, J.J. Nociones de prehistoria general, Ariel prehistoria, Barcelona, 2006

* RENFREW, C. Y BAHN, P. Arqueología. Teorías, Métodos y Práctica. Akal, Madrid, 1998

jueves, 12 de noviembre de 2009

Termoluminiscencia.


Este método se usa para datar muestras de materiales inorgánicos, cerámicas principalmente. Se basa en una propiedad de determinados minerales cristalinos que emiten luz (liberan electrones) cuando se les somete a una fuente de calor. Estos materiales presentan pequeñas cantidades de elementos radiactivos (uranio, torio y potasio radiactivo principalmente) que se descomponen a un ritmo constante y conocido, proceso en el cual liberan radiaciones alfa, beta y gamma que afectan la estructura cristalina desplazando electrones que quedan atrapados en las grietas de la red cristalina. Con el paso del tiempo cada vez quedan atrapados más electrones y sólo pueden escapar cuando el objeto es calentado rápidamente a 500 ºC o más, y mientras "escapan" los electrones, se emite una luz llamada termoluminiscencia.

Al cocer la cerámica, el reloj de la termoluminiscencia se puso a cero (se liberaron todos los electrones de la red cristalina), así pues, al medir la cantidad de termoluminiscencia se puede calcular la edad del objeto desde que se coció.

No obstante, este método también presenta varios problemas. Como por ejemplo que sus fechas no suelen presentar un margen de error inferior al 10%. No obstante, permite obtener datos donde otros métodos no se pueden aplicar como por ejemplo en un yacimiento con cerámica pero sin restos para analizar mediante el carbono 14.

bibliografía

* EIROA, J.J. Nociones de prehistoria general, Ariel prehistoria, Barcelona, 2006

* RENFREW, C. Y BAHN, P. Arqueología. Teorías, Métodos y Práctica. Akal, Madrid, 1998

lunes, 2 de noviembre de 2009

Resonancia electrónica de "spin"

Este método nos permite datar muestras de hueso y conchas a través de la medición de electrones contenidos en la estructura cristalina de la muestra. La cantidad de electrones atrapados nos dará la edad de la muestra. Para realizar esta prueba se coloca la muestra en una fuente de un campo magnético con lo cual el objeto absorverá cierta energía a medida que varía la fuerza del campo magnético, proporcionando un espectro que permite contar la cantidad de electrones atrapados.

Las ventajas que presenta este método son el no ser destructivo con la muestra y la posibilidad de utilizar muestras muy pequeñas de hasta menos de 1 gramo.


Bibliografía

* EIROA, J.J. Nociones de prehistoria general, Ariel prehistoria, Barcelona, 2006

* RENFREW, C. Y BAHN, P. Arqueología. Teorías, Métodos y Práctica. Akal, Madrid, 1998

sábado, 24 de octubre de 2009

Racemización de aminoácidos.

Este método puede usarse para datar restos óseos de hasta cien mil años. Se basa en que las moléculas de aminoácidos "giran" (se racemizan) hacia posiciones neutras tras la muerte del sujeto al que pertenecen, proceso que se ve afectado por la temperatura, lo cual hace que varíe de un yacimiento a otro. Para solventar esta dificultad se puede combinar con dataciones por radiocarbono (carbono 14) adecuadas que permitan averiguar la tasa de racemización de ese yacimiento y poder así usar el método para restos óseos más antiguos hasta los que no llega el radiocarbono. Como todos los métodos tiene un margen de error y la necesidad de calibración con otros métodos debidos al inconveniente de la temperatura, hacen que surjan controversias, pero este como otros, todos son bienvenidos para profundizar en el conocimiento prehistórico.

Bibliografía

* EIROA, J.J. Nociones de prehistoria general, Ariel prehistoria, Barcelona, 2006

* RENFREW, C. Y BAHN, P. Arqueología. Teorías, Métodos y Práctica. Akal, Madrid, 1998

viernes, 9 de octubre de 2009

Huellas de fisión del Uranio

aEl Uranio-238 está presente un ciertas rocas y minerales y podemos usarlo como método de datación debido al proceso espontáneo de fisión de este isótopo. Esta fisión se produce de manera constante lo cual nos permite usarlo para datar restos arqueológicos a los que estés asociados materiales con este isótopo.

En Uranio-238 en estos restos, en su proceso de fisión, deja una serie de huellas en el material, que en un laboratorio y tras el tratamiento adecuado pueden ser contadas. Así, conociendo el ritmo de fusión, nos indica el tiempo transcurrido desde que se fabricó como en el caso del vidrio artificial.

Es un buen método para datar yacimientos muy antiguos como los del Paleolítico, ya en combinación con otros métodos o sólo si se puede aplicar éste. Por regla general este método se utiliza con muestras de más de 300.000 años de antigüedad, pues para fechas más recientes existen otros métodos fiables, más rápidos y adecuados. Cuando las condiciones de la muestra son las mejores, este método presenta un margen de error propio de +- 10%

Bibliografía

* EIROA, J.J. Nociones de prehistoria general, Ariel prehistoria, Barcelona, 2006


* RENFREW, C. Y BAHN, P. Arqueología. Teorías, Métodos y Práctica. Akal, Madrid, 1998

sábado, 3 de octubre de 2009

Hidratación de obsidiana

Este método se basa en la medición de los grados de hidratación de esta roca volcánica. Fue usada por primera vez por los geólogos americanos Irving Friedman y Robert L. Smith y se basa en que la obsidiana (usada frecuentemente para hacer útiles al igual que el sílex), cuando se rompe, absorbe agua de su alrededor con la cual forma una capa de hidratación medible en laboratorio. Si el ritmo de esta hidratación de la obsidiana fuera constante se podría calcular fácilmente el tiempo transcurrido desde que comenzó a formarse. Por desgracia esto no es así y la capa de hidratación depende de varios factores como la temperatura y la exposición a la luz solar directa. Además, la obsidiana, dependiendo del lugar de origen dispone de una composición química diferente que afecta a la hora de creación de esta capa. Para poder utilizar este método de datación se hace necesario obtener una secuencia cronológica para la región en cuestión. Además, una única pieza no nos va a dar una datación fiable, es necesario mientras más mejor, un mayor número de piezas de obsidiana del yacimiento.

Su utilización está recomendada para los yacimientos de los últimos 10.000 años aunque ha llegado a proporcionar fechas aceptables en torno a los 120.000 años. De todos modos, puede ayudar a establecer una estratigrafía más clara en el yacimiento si está presente y no es posible aplicar ningún método más.

Bibliografía

* EIROA, J.J. Nociones de prehistoria general, Ariel prehistoria, Barcelona, 2006


* RENFREW, C. Y BAHN, P. Arqueología. Teorías, Métodos y Práctica. Akal, Madrid, 1998

viernes, 25 de septiembre de 2009

Arqueomagnetismo

El campo magnético terrestre sufre variaciones constantemente tanto en dirección como en intensidad que quedan registrada en ciertos materiales sometidos a altas temperaturas, tales como cerámicas o suelos quemados. La polaridad del campo magnético terrestre se invirtió en varios momentos durante largos períodos cuya cronología conocemos. Así al analizar la polaridad remanente que se aprecia en los materiales mencionados, podemos indicar en que periodo se data.

Debido a la variación regional del campo magnético, se hacen necesarios estudios regionales para establecer cuadros directores sobre el magnetismo de la zona para tener un marco de referencia con el que comparar el de los restos arqueológicos.

Bibliografía

* EIROA, J.J. Nociones de prehistoria general, Ariel prehistoria, Barcelona, 2006


* RENFREW, C. Y BAHN, P. Arqueología. Teorías, Métodos y Práctica. Akal, Madrid, 1998

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Carbono 14 (radiocarbono)

Método ideado por el Nobel de Química Willard Libby en torno a 1950. El Carbono 14 (isótopo radiacativo del carbono) se forma en la atmósfera y los seres vivos lo van absorviendo a lo largo de toda su vida, cuando mueren, este proceso finaliza pero se mantiene la descomposición del carbono catorce, así, Libby calculó que tras 5568 años (después se demostró que la cifra exacta era 5730 años) solo queda la mitad del carbono 14 que había en el momento de la muerte. Al ser constante la concentración de Carbono 14 en la atmósfera, es decir, conocemos la cantidad desde la que partimos, y al conocer el ritmo de descomposición del carbono 14, al analizar la concentración restante de este isótopo en los restos arqueológicos (de seres vivos lógicamente), nos encontramos con la los años de antigüedad de los mismos.

Con este método se pueden datar restos de una antigüedad máxima de 50.000 años y con un margen de error que variará dependiendo de esa misma antigüedad, a mayor lejanía en el tiempo, mayor margen de error. Las fechas de carbono 14 se expresan en años antes de presente, tomando el año 1950 como el presente, por acuerdo internacional en homenaje a Libby. Así si queremos tener esas fechas en años antes de Cristo, es tan fácil como restarle 1950.

En realidad, la concentración de Carbono 14 hoy en día es diferente a la que existía cuando la muestra vivía (al contrario de lo que pensaba Libby y debido en gran parte a los cambios en el magnetismo terrestre), de ahí que las fechas puedan tener un margen de error que para minimizar al máximo se pueden corregir y calibrar, por ejemplo mediante el uso de otra técnica como es la dendrocronología y de la que hablaremos próximamente.

Carbono 14 AMS

También es frecuente leer cuando nos referimos al carbono 14, las siglas AMS, lo cual hace referencia a los medios técnicos usados para realizar la datación. AMS es un acelerador de partículas que presenta las ventajas de que necesita cantidades más pequeñas de muestras que el método convencional, así podrían necesitarse solo entre 5-10 mg. Además, se supone que se podrían alcanzar fechas de datación nas antiguas, hasta 80.000 años, lo que en la práctica resulta difícil por la contaminación de la muestra.

Bibliografía.

* EIROA, J.J. Nociones de prehistoria general, Ariel prehistoria, Barcelona, 2006

* JORNET, A. Arquometría: estudios sobre cerámica arqueológica en Revista de Arqueología, año V, nº 35, pp. 18-27

* RENFREW, C. Y BAHN, P. Arqueología. Teorías, Métodos y Práctica. Akal, Madrid, 1998

jueves, 3 de septiembre de 2009

Arqueometría

La prehistoria se nutre de múltiples disciplinas que permiten un mayor y mejor conocimiento del periodo. En muchos casos estas ciencias, que actúan en este caso como auxiliares, son ciencias físicas, químicas, biológicas... es decir bastante alejadas de lo que pensaríamos en un primer momento cuando hablamos de una disciplina histórica. La lejanía en el tiempo, la inexistencia de fuentes escritas y la dificultad para encontrar e interpretar el registro arqueológico es lo que le confiere ese caracter un poco distinto dentro de la ciencia histórica. Es por ello que se hace necesario recurrir a otras ciencias que nos puedan aportar inforación como la estratigrafía, cronología, paleobotánica, etc.

Así nos encontramos con una ciencia que ayuda de gran manera a la prehistoria, la arqueometría. Ésta ha variado su significado y campo de estudio desde que se acuñó en término allá por los años 50 (para profundizar en el tema http://tp.revistas.csic.es/index.php/tp/article/view/92/92), pero digamos que básicamente se encarga del estudio de los restos arqueológicos a través de diferentes técnicas para sacar la máxima información posible, fundamentalmente la datación de los restos, ya sea absoluta o relativa.

Por esta especial relevancia que alcanza la arqueometría en la investigación prehistórica y siempre manteniendo el nivel de divulgación, vamos a publicar periódicamente una serie de entradas exponiendo los principales métodos de datación arqueométricos, desde el famoso Carbono 14 (radiocarbono) pasando por la dendrocronología y llegando hasta donde nos permitan las características de este blog.

viernes, 28 de agosto de 2009

Un ejemplo práctico de prospección

PROSPECCIÓN ARQUEOLÓGICA EN LAS MOZAS, FUENTE – CAMACHO (LOJA) GRANADA

Víctor José Ortega Muñoz


Introducción.

Dentro de la investigación prehistórica la prospección ocupa un lugar destacado pues nos indica la conveniencia de investigar más a fondo un yacimiento arqueológico o no. Así nos orienta sobre si nuestras hipótesis son ciertas o hay que elaborar unas nuevas. Aquí presentamos un ejemplo de prospección realizada por la clase del último curso de historia de la Universidad de Málaga en el año 2003.

Localización del yacimiento.

El yacimiento prospectado se encuentra situado en la pedanía de Fuente Camacho que pertenece al municipio de Loja (Granada), respondiendo al topónimo de “Las Mozas”. Previamente a dicha prospección se llevó a cabo el correspondiente estudio de los mapas topográficos (correspondiente a la nomenclatura 1024 (II) a escala 1:25.000) , geológico, hidrológico, de cultivos y aprovechamiento.

Las coordenadas (U.T.M) del punto de inicio de la prospección en el yacimiento son:
X: 389.039
Y: 4.106.921
Altura sobre el nivel del mar: 864 m

Como referencia y de forma aproximada se puede decir que el yacimiento se encuentra en las coordenadas 37º 06’ de Lat. Norte y 4º 15’ 10’’ de Log. Oeste.
También podemos decir que el yacimiento no se encuentra intacto debido a que se encuentra en pleno olivar y las labores de acondicionamiento de la tierra mueve los materiales e incluso puede llegar a destruirlos. Además, la prospección que se llevó a cabo también tendría alteraciones en los resultados debido a que con anterioridad ya se habían producido otras prospecciones, en las cuales es lógico pensar, se tomaría el material más visible y de mayor valor cualitativamente hablando para después una correcta interpretación del dicho yacimiento. A pesar de lo anterior la prospección dio lugar al hallazgo de algunos materiales que todavía se encontraban en la zona, aunque hay que recalcar el hecho de la falta de elementos característicos posiblemente debido a que han sido recogidos anteriormente. Si esto no fuera así esa información sería necesaria para complementar los resultados de esta prospección llevada a cabo.
Es de destacar el hecho de que este yacimiento no sea un descubrimiento aislado y que se encuadre en una zona donde existen otros tipos de yacimientos prehistóricos en los alrededores. De entre estos el más destacable es el de Cortijo Calvillo cuya adscripción cronológica al Paleolítico Inferior está clara pero ya no tanto su situación dentro de éste, aunque algunos indicios hacen pensar que podría tratarse de un yacimiento de la etapa Achelense. De este yacimiento destacan sus materiales como grandes hachas de mano toscamente talladas, grandes bifaces de sílex y cuarcita, gran número de microlitos y pequeñas lascas trabajadas y retocadas, en su mayoría de sílex. Además, este yacimiento presenta también niveles de Neolítico y de la Edad del Bronce (Bronce Ibérico y Argárico). Las coordenadas U.T.M de este yacimiento son: X: 388.700, Y: 4.108.500 y se sitúa a una altura de 744 m con respecto al nivel del mar.
Otro yacimiento que puede mencionarse de características similares al anterior es el de Cortijo de las Mozas, cuyo análisis de materiales lo colocan cronológicamente hablando en un posible Musteriense de Tradición Achelense, esta tecnología del Paleolítico Medio que presenta serían raederas, raspadores, muescas perforadores y puntas.
El último yacimiento destacado en este apartado sería el de La Caridad, el cual se adscribe claramente al periodo Calcolítico y cuyas coordenadas U.T.M serían: X: 388.300, Y: 4.109.300, y estaría situado a unos 789.5 m de altitud respecto al nivel del mar.
Todavía se pueden citar otros yacimientos en los alrededores de la zona que estamos tratando pero éstos ya se alejan bastante más del periodo cronológico que nos interesa o están situados a mayor distancia siendo las posibles relaciones entre lugares más difíciles de contrastar y así habría varios yacimientos de la Edad del Bronce, uno del Neolítico, otro ibérico, un yacimiento romano e incluso un asentamiento de época medieval.

Actuación.

La forma de descubrimiento del yacimiento que estamos trabajando se debe a noticias recogidas sobre el terreno en el seno de un proyecto de investigación de prospección en Fuente Camacho llevado a cabo por el Departamento de Prehistoria de la Universidad de Málaga.
Hubo una intensidad de prospección muy alta debido a los condicionantes que hubo el día que se realizó (9 de noviembre de 2002) ya que por motivos ajenos a los integrantes del proyecto no estaban accesibles los otros yacimientos sobre los que estaba previsto que también se realizaran una serie de prospecciones. Así, se dividió el terreno en 19 calles de una anchura aproximada variable de 10 a 15 metros asignándose 2 o 3 individuos a cada una dependiendo de la calle. La prospección se llevó a cabo sobre unos 90 m en doble sentido.

Descripción física del yacimiento y su entorno.

Geología: Considerando la zona prospectada y sus alrededores podemos apreciar un grupo de trías Antequera formado por yesos y anhidritas con fragmentos, también hay arcillas, carniolas triásicas, arenas, calizas, margas, ofitas y dolomías.

Edafología: En la zona de prospección el suelo aparece removido por acción antrópica de arado de tierras y en él se pueden apreciar gran cantidad de piedras. En los alrededores del yacimiento se puede apreciar una pérdida de la primera capa edáfica dando lugar a que aparezca la roca madre.

Uso del suelo y vegetación: Como ya se ha mencionado anteriormente el suelo donde se ha realizado la prospección está siendo utilizado para el cultivo de olivos. Además, por los alrededores del mismo están presentes el olivar en secano, labor intensiva (barbecho semillado), frutales en secano, regadía y pastizal.

Hidrografía: El Arroyo Salado al Norte y el Arroyo Las Mozas al Este.

Comunicaciones: La zona de Fuente Camacho destaca precisamente por ser un nudo de comunicaciones en el cual se unen varios caminos, vías naturales de paso, cuya disposición viene dada por la singularidad geográfica de la región.

Esta zona se sitúa en una angosta depresión rodeada de pequeñas elevaciones. En las cercanías se encuentran los macizos montañosos de Sierra de Gibalto y Sierra Gorda, situados al sur y sureste, comunicando los accesos costeros a través del puerto de Los Alazores, con las llanuras de los extremos sur y este de las vegas de Loja y Antequera respectivamente.
La existencia fluvial del Arroyo de las Mozas y el Arroyo Salado unida a la estructura depresiva por la que pasa a provocado que algunos investigadores piensen que probablemente existía en la antigüedad un paisaje lacustre que cubriría parte de esta zona.
A todo esto habría que sumar el hecho de las posibilidades de explotación salina de las aguas del Arroyo Salado, lo cual debe haber sido un factor importante en la vida de las poblaciones que se han asentado en los alrededores de esta zona que estamos tratando.

Conclusiones.

El yacimiento prospectado pertenece cronológicamente hablando al Paleolítico Inferior, sería un lugar de abastecimiento de material, corresponde a un asentamiento de superficie en la pendiente de un río, siendo su situación la de un ambiente rural.
Por el tipo de materiales encontrados se puede adscribir este yacimiento al Paleolítico inferior pero dentro de éste es muy difícil hablar con más precisión, debido a que no se han encontrado materiales que permitan una mayor concisión en este sentido. Se trataría así de un lugar de abastecimiento de material (sílex) donde irían los hombres a conseguir el material necesario para elaborar sus útiles, los cuales parece ser que se elaboraban en este mismo lugar de aprovisionamiento, tal como indicaría el hallazgo de algunos útiles. La idea de que se trata de un lugar de abastecimiento vendría confirmada por la amplia presencia de núcleos de sílex y de materiales de desecho de primera extracción, además de por piezas que parecen útiles pero cuya morfología no está muy clara y pueden considerarse como materiales que no consiguieron como querían y que por lo tanto desecharon en la misma zona donde los estaban obteniendo. No se tiene conocimiento de que el yacimiento pudiera tener algún nombre distinto durante la antigüedad.

Bibliografía

CARRASCO RUS, J. y otros, El poblamiento antiguo en la tierra de Loja, Publicaciones del Excmo. Ayuntamiento de Loja, Granada, 1986

CASTELLANO GAMEZ, MIGUEL; SÁNCHEZ MARTINEZ, JUAN ALONSO Y BUENDÍA MORENO, ANTONIO FAUSTINO, Anuario Arqueológico de Andalucía, 1991, vol3, p. 183, Prospección arqueológica superficial de urgencia en el Cortijo Calvillo Fuente-Camacho (Loja).

DEL ROSAL PAULI, RAFAEL Y DERQUI DEL ROSAL, FERNANDO. Noticias históricas de la ciudad de Loja. Desde sus orígenes hasta el año 1600, tomo II, 1989.

Artículo publicado en "Apuntes bibliográficos sobre humanidades y ciencias sociales", Ediciones Guillermo Castilla, Málaga, 2008

viernes, 21 de agosto de 2009

Recomendación: El mundo de Atapuerca

¿De dónde venimos?

Muchas son las cuestiones que nos planteamos a lo largo de la vida ¿de dónde venimos?, ¿hacia donde vamos?, ¿qué sentido tiene la vida?... y no siempre encontramos respuestas a ellas. El libro "El mundo de Atapuerca" puede ayudarnos un poco en esta tarea, saber de donde venimos, o por lo menos saber algo más de donde venimos, y puede que en parte conteste las otras preguntas, pero eso ya es algo muy personal y propio de cada persona.

EL AUTOR.

El libro está escrito por Juan Luis Arsuaga, catedrático de paleontología de la Universidad Complutense de Madrid y director del Centro de Evolución y Comportamiento Humanos, aunque sin duda su fama le viene por su puesto de codirector de las excavaciones de Atapuerca (es el más carismático de los tres según mi parecer), yacimiento prehistórico de fama mundial cuya "marca" llama la atención por sí sola y favorece la venta de por ejemplo, cualquier libro que lo incluya en su portada. Otros hechos destacables de este gran científico son su obtención del premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en el año 1997 (como a todos los miembros encargados de la excavación de Atapuerca) y su nombramiento como miembro de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos. Entre sus obras anteriores destaca sobremanera "La especie elegida", un bestseller de la prehistoria que elaboró junto a Ignacio Martínez, cuya presencia en las casas españolas es abundante, aunque su lectura puede ser menor pues aunque es una obra magnífica de divulgación prehistórica bastante completa, hay cosas que no se pueden simplificar más de lo que se puede y para quien no le guste mucho estos temas se puede hacer bastante pesado. Otros libros destacados son "El collar del neandertal", "El enigma de la Esfinge", "Los aborígenes" y "Atapuerca, un millón de años de historia", aunque ha publicado algunos más y multitud de artículos en prestigiosas revistas científicas mundiales.

A pesar de ser el principal autor, también hay que destacar la importante colaboración en la realización de este libro de Fernando Fueyo (artista que ilustra el libro con bellos dibujos), Alfonso Esquivel (biólogo) y Milagros Algaba (geógrafa).

EL CONTENIDO

El presente libro nos narra de una manera amena, con un cierto lirismo a veces y de forma bastante sencilla, el descubrimiento del yacimiento (o yacimientos según se prefiera) de Atapuerca durante las obras de acondicionamiento para el paso de un ferrocarril por ese lugar a finales del s. XIX. Después, nos encontramos con dos jóvenes especialistas que trabajan en el yacimiento durante la actualidad a los cuales se les ha encargado la misión de elaborar un itinerario y una explicación comprensible sobre el yacimiento para exponerlo cuando vayan personalidades y visitantes. Mediante este recurso narrativo, nos va describiendo el yacimiento, como es, como ha sido, que tiene de especial cada parte, que historia le contempla. No se conforma con dedicarse solo al periodo prehistórico sino que también expone determinados episodios históricos de importancia que han sucedido en esas tierras mediante la recreación de conversaciones de personas que habrían vivido por allí en aquellos momentos, tras lo cual expone de forma más rigurosa esa historia (antigua, medieval, etc.). Tras esto que es el núcleo del libro nos encontramos con unos apéndices que pretenden profundizar, de la manera más amena posible, en la geología y la biología que podemos encontrar en el yacimiento y alrededores. Como parte final de este apéndice se encuentra la historia sobre el ferrocarril minero que se pretendía construir cuando se encontró este espectacular yacimiento.

EL LIBRO COMO OBJETO

Este libro cuya primera edición es de noviembre de 2004, y está publicado por Plaza y Janés se compone de unas 281 páginas protegidas por una tapa dura que muestra su calidad por todos los lados. Las hojas no son de esas blancas y brillantes que tanto cansan y pueden dificultar la lectura (por lo menos ese es mi caso) sino que es un blanco mate, tendiendo a color hueso o blanco "sucio" (o como quiera que se llame) que facilita la lectura de los caracteres negros. Otro elemento que se pone a favor de su lectura es el tamaño de letra, suficiente para no quedarte ciego tratando de leerlo y saber lo que pone, a lo cual se une un espaciado correcto que no da sensación de pesadez a los párrafos, sino al contrario, se lee rápido y da sensación de agilidad.

Es de destacar las abundantes ilustraciones de Fernando Fueyo, de gran calidad artística y gran calidez en su composición. Compuestas mediante el uso de tonos cálidos y agradables, "otoñales" si se me permite la expresión, nos encontramos ante un complemento que se erige como protagonista cuya visión puede llegar a merecer la pena por sí mimas.

El ISBN del libro es: 84-01-37895-8.

CONCLUSIÓN

Nuevamente nos encontramos ante un libro de gran calidad dedicado a la prehistoria, pero no a las teorías e información sobre el periodo solamente, sino que trata de la historia de un yacimiento particular de gran importancia: Atapuerca. Así nos informa de como fue, que gentes vivieron allí a través de los años hasta llegar a su descubrimiento, en definitiva, nos hace una descripción y nos da una historia del lugar y sus gentes desde que el hombre se instaló allí.

Este libro está destinado en principio a todo el mundo, es divulgativo y fácil de entender, por lo cual es recomendable para todos, pero si eres una persona que no gusta de la prehistoria, mejor no lo leas, pues te aburrirás. Como todo libro, hay que tener cierto interés por el tema que trata, no se puede pensar que este libro va a cambiar la forma de pensar y ver una materia a alguien que no le gusta, todo puede ser, pero no lo creo.

La calidad del texto, su amenidad y su carácter lírico lo hacen muy apetecible, además, si a esto unimos los deliciosos dibujos que incorpora, tenemos una obra que en su conjunto presenta un gran nivel de calidad, tanto en el contenido como en el continente. Me ha gustado leerlo, es un libro que se puede leer poco a poco y tratando de disfrutarlo pero sin olvidar que el tema tratado puede ser algo durillo dependiendo de cada uno.

Prehistoria e historia. Criterio de distinción

La cuestión de saber cuando nos encontramos en la prehistoria, en la protohistoria o en la historia es de difícil resolución ya que no podemos decir que a partir de un año ya se pasa a otro periodo distinto, sino que este cambio se produce de una manera gradual. Otra dificultad añadida es que el cambio de un periodo a otro no se produce en todas las civilizaciones al mismo tiempo, sino que puede haber civilizaciones en la misma época que se encuentren en periodos distintos.

Varios historiadores solucionan esto haciendo coincidir el comienzo de la protohistoria con el Neolítico y el comienzo de la historia con la aparición de la civilización urbana.

Pero el criterio decisivo de distinción es la utilización de la escritura. Según este criterio, las sociedades sin escritura (las cuales estarían menos evolucionadas) pertenecen a la prehistoria y las sociedades donde ya ha aparecido la escritura (lo cual implica una civilización más compleja) estarían ya en la historia.

Así que a partir de la fecha de la aparición de la escritura en una sociedad comenzaría la historia y terminaría la prehistoria, pero existen sociedades con un grado de evolución mayor a los prehistóricos que no tenían escritura, pero que fueron mencionados por sociedades que si tenían escritura. Este periodo en el cual ya se tiene una sociedad más evolucionada pero que no llega a la evolución de las sociedades que tienen escritura es conocido como protohistoria.

El periodo protohistórico es de transición entre las sociedades menos avanzadas de la prehistoria a las sociedades complejas de la historia. Este periodo en el que se pasa de producir solamente lo que se necesita a producir un excedente para comerciar, se puede explicar mejor mediante al complejidad que va alcanzado la sociedad desde el punto de vista económico que desde otros puntos de vista, como por ejemplo, el de las invasiones por oleadas. El punto de vista económico explica mejor que otros la evolución desde las sociedades primitivas hasta las civilizaciones complejas.

La diferencia es más clara a la hora de saber en que periodo se está si acudimos al punto de vista económico, centrándonos en el desarrollo del comercio. El llegar a la fabricación de productos para su comercialización y no solo para su consumo indican un desarrollo y una cierta complejidad organizativa de la sociedad.

Según nuestro parecer el cambio que se produce desde una sociedad que solo produce lo que consume hasta una sociedad que produce excedente y fabrica objetos en serie es el que determina cuando nos encontramos en la prehistoria o en la historia en una civilización determinada. La producción de excedente lleva consigo una serie de cambios que son los que se dan en una sociedad avanzada. La estructura de esta sociedad compleja se habría formado por las necesidades organizativas de todo tipo que conlleva esta producción de excedente (quién lo produce, quién lo distribuye y como se tiene que hacer ahora ese reparto, ....).

Según nuestro punto de vista, la protohistoria sería el periodo que va desde que solo obtienen o producen lo que necesitan hasta que producen excedente con el cual pueden comerciar. Este proceso iría poniendo poco a poco las bases de lo que más tarde sería la civilización compleja (evolución de la estructuración de la sociedad).